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Gastroenteritis en perros: síntomas y tratamiento

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Siempre se ha dicho que los perros acaban pareciéndose a sus dueños o viceversa.

Seguramente habrá quienes no estén de acuerdo con esta afirmación, pero lo que sí es cierto es que humanos y esta clase de animales compartimos ciertas enfermedades, como la diabetes.

Hoy te vamos a hablar de otra: la gastroenteritis.

La gastroenteritis en los perros

La gastroenteritis consiste en una inflamación estomacal e intestinal que provoca vómitos, dolor abdominal y diarrea. Su origen suele encontrase en ciertas bacterias y virus, pero también en el agua contaminada o en los alimentos manipulados de manera inadecuada.

También es posible que la contraiga al comer de la basura o algo inapropiado. Se contagia entre los perros al igual que lo hace en el ser humano.

En algunas ocasiones la gastroenteritis puede ser también una enfermedad del tracto intestinal cuando no realiza sus funciones de la manera correcta. Entonces conlleva la misma sintomatología que cuando tiene el origen mencionado.

Se da en cualquier tipo de perro y en cualquier momento de su vida, aunque hay ciertas razas en las que tiene una mayor incidencia. Ojo, debemos tener en cuenta que no es infrecuente que el perro vomite, ya que lo hace para purgar su estómago.

Síntoma de la gastroenteritis en los perros

Como decíamos en el punto anterior, no es raro que un perro vomite de vez en cuando, o incluso tenga diarrea, sobre todo cuando ha comido algo que no forma parte de su dieta habitual. Pero de ahí a la gastroenteritis hay una gran diferencia.

Además de los dos síntomas mencionados, que tienen que ser más que ocasionales (es decir, los vómitos y la diarrea tienen que persistir), notaremos que el animal se niega a comer y también a todo tipo de actividades físicas. Desde salir a pasear a jugar con nosotros.

Todo esto se juntará con la falta de ingesta de alimentos y dará como resultado que el perro se muestre muy alicaído.

También es probable que percibamos que nuestro perro está dolorido, bien por la posición que adopta o por que emita sonidos de queja.

Asimismo podemos notar que nuestra mascota realiza movimientos extraños con su abdomen, que pueden estar ocasionados por calambres en la zona o porque busca forzar el vómito para encontrar alivio para sus molestias.

En caso de que la gastroenteritis sea de una mayor gravedad puede aparecer sangre tanto en el vómito como en las heces. En esos casos es imprescindible que llevemos a nuestro perro al veterinario con urgencia.

Solo el facultativo podrá dictaminar de la manera adecuada el estado del animal y ponerle el tratamiento más conveniente. De no actuar con rapidez la situación podría complicarse y tener serias consecuencias.

Tratamiento de la gastroenteritis en los perros

Si sus síntomas no revisten una gravedad importante, podemos ocuparnos nosotros mismos del adecuado restablecimiento del animal con una serie de medidas encaminadas a que su aparato digestivo descanse y pueda de esta forma recuperar su buen estado habitual.

Como decíamos, es el propio perro el que no va a desear ingerir alimentos y en sí esto es algo bueno, pero debemos ofrecerle pequeñas cantidades de comida durante un par de días.

Si no quiere comer nada durante dicho período, no te preocupes. Pero no deberíamos dejar que pasará mucho más de dos días sin comer ya que podría debilitarse demasiado. A partir de ese momento, y si sigue presentando síntomas, hay que consultar con un profesional.

Tampoco va a desear tomar agua porque le provoca vómitos, pero aquí no podemos transigir. Al igual que para un humano, para los perros uno de los mayores riesgos que conlleva la gastroenteritis es la deshidratación.

Así que tenemos que intentar por todos los medios que el animal beba una buena cantidad de este líquido. De no conseguirlo, hay que llevar al can de al veterinario para que decida si es necesario hidratarlo con suero. También esto sería necesario si los vómitos no remiten.

Si el veterinario lo considera oportuno, debido al origen de la enfermedad, puede determinar que lo mejor es tratar al perro con antibióticos, pero siempre tiene que decidirlo él. No caigamos en la tentación de medicarlo nosotros mismos, aunque ya haya pasado por la enfermedad anteriormente.

Por último no olvides darle tu cariño, será fundamental para que su recuperación sea más rápida.

Gastroenteritis en perros, ¿qué es?

La gastroenteritis en perros es básicamente como la nuestra. Se trata de una inflamación del estómago y el intestino que provoca malestar, dolores, vómitos y diarrea. Es provocada por contacto con ciertas bacterias, virus y también al intoxicarnos con comida mal manipulada o al beber agua contaminada. En el caso de los perros, también el hecho de que coman de la basura es un factor de riesgo, ya que hay alimentos en mal estado. Los perros se lo contagian unos a otros igual que los humanos.

La gastroenteritis puede afectar a cualquier perro, independientemente de su raza o edad, aunque sí hay ciertas razas más propensas a sufrirla por sensibilidad digestiva. No hay que confundir la gastroenteritis con los vómitos ocasionales en los perros, que son algo natural y provocado por ellos mismos para purgarse.

Síntomas de la gastroenteritis en perros

Como decíamos, un vómito ocasional es normal en un perro, e incluso un episodio aislado de diarrea, especialmente si ha comido algo fuera de lo habitual en un día determinado o si ha habido cambios en su dieta. Pero esto dista mucho de una gastroenteritis.

Si es gastroenteritis, el perro no tendrá un episodio único de vómitos o diarrea, sino que serán recurrentes. Además, mostrará otros síntomas como apatía, aversión a la comida y malestar general. También puede mostrar dolor por medio de quejidos o al tomar posturas inusuales para dormir o al sentarse.

En los casos más graves de gastroenteritis en perros, puede haber sangre, tanto en la diarrea como en los vómitos. En estos casos, la visita urgente al veterinario es imprescindible. Si no se actúa rápido, la enfermedad puede agravar y acarrear serias consecuencias.

Tratamiento de la gastroenteritis en perros

Si el estado del perro no es grave, podemos ocuparnos nosotros mismos de la gastroenteritis, igual que haríamos con la gastroenteritis humana.

Reduce su consumo de alimentos, y sobre todo, ¡nada de darle de tu comida! Lo último que necesita son grasas y alimentos más complicados de digerir. Si no quiere comer, no te alarmes, puede estar en ayunas unas horas, o incluso un día, no dejes que sean más de dos. Dale comida poco a poco y observa cómo va reaccionando su sistema digestivo. Si después de dos o tres días no ha mejorado, sí deberías ir al veterinario.

¡Presta mucha atención a la hidratación! La deshidratación es el mayor riesgo de una gastroenteritis y puede ser muy peligrosa. Aunque se niegue a beber, no le dejes pasar sin agua. Si no lo consigues, será necesario hidratar con suero en urgencias.

En cuanto a la medicación, pueden ser o no ser necesarios los antibióticos. Sólo el veterinario puede decidir si son lo más adecuado o no, ¡nunca mediques a tu perro por tu cuenta!

La gastroenteritis en perros no suele ser grave y se cura con facilidad. Recuerda darle a tu perro mucho cariño durante esos días, ¡así se recuperará con más facilidad!

Mi perro tiene gastroenteritis. ¿Qué es la gastroenteritis en perros?

Cuando hablamos de gastroenteritis, también conocida como infección gastrointestinal, nos referimos a una inflamación de la membrana interna del tracto gastrointestinal, como puede ser del intestino delgado o del estómago.

Se ven afectadas principalmente la mucosa gástrica y la mucosa intestinal y puede ser aguda, persistente o crónica, algo fundamental a tener en cuenta a la hora de determinar el tratamiento y hacer un pronóstico en la clínica veterinaria.

Causas de la gastroenteritis en perros

Las mucosas pueden verse alteradas por distintas causas, entre ellas la aparición de un virus, un parásito o una bacteria, por ejemplo, pero existen otras causas de la gastroenteritis en perros que es conveniente resaltar:

  • Infección de origen viral
  • Infección de origen fúngico
  • Infección bacteriana
  • Ingestión de alimentos en mal estado
  • Ingesta de plantas tóxicas
  • Ingesta de agua contaminada
  • Contacto con perros enfermos
  • Situación de estrés prolongada.
  • Reacción ante un principio activo o adyuvante.

Puede ocurrir que no conozcamos con exactitud la causa que ha provocado la aparición de gastroenteritis en nuestro perro. Por esa razón aconsejamos controlar al detalle la dieta del can, evitar que coma alimentos de la basura, sobras de nuestra comida o de la calle.

Alimentos que puede comer un perro con gastroenteritis

Al igual que haríamos nosotros, el peludo debe de llevar una dieta blanda, al menos durante los dos primeros días. Teniendo esto en cuenta, le prepararemos caldo de pollo sin huesos y sin piel, evitando usar sal o condimentos ya que le podrían sentar mal. Al caldo se le puede echar arroz blanco sin problemas, para que coma.

Pasados dos o tres días, es recomendable darle comida enlatada, que tiene una gran cantidad de líquido y un olor muy intenso que hará que le sea imposible resistirse. Aunque lo veas algo mejor al cabo de dos días más, sigue dándole la dieta blanda hasta que le desaparezcan todos los síntomas. Los más comunes son: vómitos, diarrea, apatía, dolor estomacal.

Cómo evitar la gastroenteritis en los perros

La gastroenteritis canina aparece por alguna de estas causas:

  • Comer alimentos caducados o en mal estado.
  • Comer basura.
  • Comer juguetes y otros objetos.
  • Por contagio de bacterias u hongos.

Para evitarla, hay que enseñarle al perro que no puede comer nada del suelo ni de la basura, por ejemplo, diciéndole un NO firme (pero sin gritar) cada vez que veamos que tiene intención de llevarse algo que no debería a la boca, o, mejor, poniéndole una golosina para perros justo delante del hocico, y dirigiéndole hacia el lugar que queramos. Al llegar, le pedimos un ”sienta”, y una vez que se siente, se la damos.

Hay que repetir esto muchas veces, pero al final conseguiremos que el perro se coma sólo lo que le demos.

Gastroenteritis en perros y gatos

La gastroenteritis se caracteriza por la súbita aparición de náuseas, vómitos y/o diarrea. La mayoría de los casos son atribuibles a la ingesta de algo inadecuado, y responden bien al tratamiento sintomático, aunque las enfermedades infecciosas y la ingestión de cuerpos extraños también pueden provocar síntomas de gastroenteritis y precisan un tratamiento específico.

Gastroenteritis es un término general que describe una irritación o inflamación del tubo digestivo (estómago e intestino) caracterizada por la súbita aparición de vómitos y diarrea.

En muchos casos, la gastroenteritis sin complicaciones se origina por el consumo de alimentos en mal estado o contaminados, y los perros suelen verse afectados con más frecuencia debido a sus hábitos alimenticios menos selectivos y su tendencia a la ingesta de desechos y basura. A menudo no se consigue averiguar la causa real de la gastroenteritis y la mayoría de los animales afectados reciben un tratamiento sintomático cuya finalidad consiste en mitigar los síntomas clínicos (vómitos y diarrea) para mejorar su estado y acelerar la recuperación.

Algunas causas concretas de gastroenteritis son la ingestión de cuerpos extraños, sustancias tóxicas, plantas o medicamentos irritantes, o bien la acción de parásitos intestinales, virus (parvovirus, etc.) o bacterias. En tales casos, es posible emitir un diagnóstico concreto de la causa tras llevar a cabo pruebas diagnósticas específicas.

Una afección más grave es la gastroenteritis hemorrágica, en la que los vómitos y las heces del perro aparecen teñidos de sangre. A menudo su causa no se conoce con exactitud, pero es preciso administrar un tratamiento de soporte rápidamente para evitar el deterioro de la salud del animal.

En la mayoría de casos la gastroenteritis es una afección aguda que se caracteriza por la aparición súbita de vómitos y/o diarrea. El perro afectado suele vomitar los alimentos y bilis, aunque el vómito también puede contener un poco de sangre. Los animales afectados normalmente muestran desinterés por la comida y pueden presentar malestar, aunque no siempre es así. La fiebre y el dolor abdominal no son frecuentes. Las náuseas, que se manifiestan en el animal en forma de salivación abundante, relamidos y arcadas, así como inapetencia y letargo, también se observan en los animales con una gastroenteritis.

Según el estado clínico y los síntomas de la mascota, puede ser imprescindible acudir a la consulta del veterinario. Debemos ir al veterinario cuando aparezcan síntomas tales como vómitos persistentes o intensos (más de 2 o 3 veces al día), diarrea persistente o muy abundante, pérdida de apetito, letargo, vómito rosado o heces rojas o negras, o fiebre.

Una complicación importante de los vómitos y la diarrea es la deshidratación, que puede ser muy peligrosa para la salud del animal y puede provocar la muerte, especialmente en los animales jóvenes.

La gastroenteritis leve se puede diagnosticar a la vista de vómitos y/o diarrea sin más complicaciones. A menos que el propietario del animal tenga la certeza de que este ha ingerido una sustancia irritante, un cuerpo extraño (como un juguete) o un medicamento inadecuado, la gastroenteritis aguda suele ser un diagnóstico por exclusión al que se llega a partir de los antecedentes del animal y después de la exploración física llevada a cabo por el veterinario.

Si existe la sospecha de algo más que una mera gastroenteritis sin complicaciones, o se presume una causa oculta, se pueden realizar pruebas para intentar descubrir el origen del problema. Estas pruebas pueden consistir en radiografías o ecografías del abdomen, o bien en análisis de sangre o de heces (para diagnosticar la presencia de parásitos intestinales o de una enfermedad vírica, como la infección por coronavirus o parvovirus en los cachorros).

Los análisis de sangre son con frecuencia necesarios para evaluar enfermedades de los órganos internos que pueden ser el origen de los síntomas, así como para valorar el alcance y las posibles complicaciones de la enfermedad.

El tratamiento de la gastroenteritis aguda se basa casi exclusivamente en el tratamiento de soporte y en la medicación destinada a combatir los síntomas del animal, como los vómitos y la diarrea. En efecto, el control del vómito y la diarrea resulta prioritario para evitar la pérdida de líquidos y sales minerales, la cual puede derivar en deshidratación y poner en peligro la vida del animal en poco tiempo.

Los antieméticos son los medicamentos empleados para inhibir el vómito, y algunos de ellos también permiten controlar las náuseas. Algunos se han formulado específicamente para perros. Ciertos fármacos se pueden administrar en forma de inyección (p. ej., debajo de la piel), lo que supone una ventaja cuando el animal está vomitando, y, a continuación, puede continuarse el tratamiento con comprimidos por vía oral.

Otro tratamiento de soporte consiste en la administración de líquidos y de sales en cantidad y proporciones equilibradas (lo que se denomina fluidoterapia), que puede efectuarse por vía oral si los vómitos están controlados, o en caso contrario a través de una infusión intravenosa, para lo cual normalmente la mascota debe quedarse hospitalizada.

El veterinario también puede prescribir un período de ayuno estricto seguido de la ingesta de alimentos en pequeñas cantidades, junto con un cambio en la alimentación a base de una dieta suave.

Si el veterinario sospecha y descubre una causa oculta, instaurará un tratamiento específico para tratarla, como por ejemplo medicamentos contra los gusanos intestinales (en el caso de haberlos o sospecha).

La mayoría de las gastroenteritis inespecíficas se curan en pocos días, siempre que se instaure un correcto manejo sintomático y se controle la pérdida de líquidos. Es esencial vigilar el estado general del animal durante el tratamiento en casa. Si el estado de su mascota no mejora en el plazo de 1 a 3 días o bien empeora o aparecen nuevos síntomas (sangre en heces, aumento del letargo, debilidad, fiebre, etc.), llévelo de nuevo al veterinario sin demora.

Los perros siempre están buscando comida y tienden a comer todo lo que encuentran, por lo que enseñarlos desde cachorros a comer únicamente de su cuenco se verá recompensado con creces y evitará problemas en el futuro.

Algunos gatos y perros no toleran bien los cambios repentinos en la alimentación, por lo que, en el caso de tener que hacerlos, resulta esencial introducir los nuevos alimentos de manera progresiva a lo largo de varios días.

La vacunación regular de su mascota también la protegerá contra diversas enfermedades graves causadas por virus que, como la coronavirosis o la parvovirosis, afectan al tubo digestivo.

Por último, la desparasitación periódica contra gusanos intestinales al menos 4 veces al año con un antihelmíntico de amplio espectro y el control de las pulgas para prevenir la aparición de ciertos gusanos intestinales (p. ej. la tenia Dipylidium) resultan esenciales en perros y gatos, tanto jóvenes como adultos.

Duración de la gastroenteritis en perros

La duración de la gastroenteritis se sitúa alrededor de los 2 y 3 días. Recuerda que la gastroenteritis en perros no es mortal y que en algunos casos se contagia, por lo que es recomendable seguir una rutina de higiene estricta al manipular sus deposiciones y objetos personales.

Te recomendamos utilizar productos enzimáticos para la higiene de los suelos, ya que la lejía o el amoniaco provocan más ganas de orinar en el perro y los vapores que emiten pueden causarles mareo y malestar.

3. Dieta blanda

Antes de reintroducir su pienso habitual será muy aconsejable ofrecerle durante uno o dos días una dieta blanda a base de arroz hervido y pollo que ayudará a asentar su estómago. También puedes hacerte con latas de alimento húmedo gastrointestinal de venta en clínicas veterinarias o tiendas de productos para mascotas.

Tratamiento casero para la gastroenteritis en perros

Existen algunos remedios caseros para la gastroenteritis en perros que podemos utilizar para favorecer una recuperación más rápida, no obstante, en ExpertoAnimal recomendamos consultar siempre con el veterinario:

  • Probióticos: se administran cuando el perro se encuentra en ayuno y contienen bacterias beneficiosas que ayudan a equilibrar la flora intestinal. Existen algunos productos que además ayudan a detener la diarrea.
  • Infusión de manzanilla: podemos administrar pequeñas cant >

¿Cuándo es el momento de acudir al veterinario?

Gastroenteritis leves pueden ser tratadas en casa pero en ocasiones pueden surgir complicaciones. Si tu caso es uno de los siguientes acude de inmediato a tu veterinario para evitar complicaciones:

  1. Si tu perroes uncachorro, una gastroenteritis puede ser peligrosa. Es siempre recomendable acudir al veterinario para que evite de forma inmediata la deshidratación.
  2. Si observassangre en los vómitos o en las heces es señal de complicaciones.
  3. Si losvómitos se prolongan más de 2 días y no observas mejoría, tu veterinario le administrará antiheméticos que inhibirán los vómitos ya sea por vía oral o intravenosa.
  4. Si al tercer o cuarto día no come con normalidad tu veterinario puede realizarle un análisis de sangre para confirmar la causa y, en caso de infección bacteriana, le administrará antibióticos.
  5. Si observas síntomas anormales que no están señalados en este artículo.

Recuerda que nunca debes administrarle antibiótico o cualquier tipo de medicación a tu perro sin antes consultar con tu veterinario, podrías poner en riesgo su vida con una dosis equivocada o un fármaco no apto.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

Si deseas leer más artículos parecidos a Gastroenteritis en perros - Síntomas, tratamiento y duración, te recomendamos que entres en nuestra sección de Problemas intestinales.

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